Por el equipo de CCCI · Publicado el 26 de febrero de 2024 · 4 min de lectura
- Tocar o rascar el cuero cabelludo: podría interferir con la correcta cicatrización.
- Exposición solar prolongada: evita la luz solar directa durante varias semanas; los rayos UV pueden irritar las zonas tratadas.
- Actividad física intensa: evita el ejercicio que aumente la presión sanguínea en la cabeza, como levantar peso o correr de forma intensa.
- Alcohol y tabaco: afectan negativamente a la circulación, comprometiendo la cicatrización y el crecimiento del cabello injertado.
- Ignorar las instrucciones postoperatorias: no seguir las pautas del cirujano puede comprometer los resultados.
- Usar productos capilares no aprobados: pueden contener ingredientes que interfieran con la cicatrización.
- Lavados agresivos: usa un champú suave sin frotar para evitar la pérdida de injertos.
- Pasar por alto signos de infección: vigila enrojecimiento excesivo, hinchazón o secreción y contacta con tu cirujano ante cualquier complicación.